¿Vive mejor el mexicano con Morena? Un análisis de los datos de inflación, ingresos y salarios

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El salario mínimo: el cambio más notorio

Antes de que Morena llegara al poder, durante los gobiernos del PAN (Fox 2000-2006, Calderón 2006-2012) y del PRI (Peña Nieto 2012-2018), el salario mínimo real —es decir, ajustado por la inflación— sufrió un estancamiento y una pérdida sostenida de su poder adquisitivo. Esta tendencia de deterioro venía de décadas atrás; por ejemplo, un estudio de Bosch y Manacorda (2010) encontró que entre 1989 y 2001 el salario mínimo ya había perdido cerca del 50% de su valor frente al salario promedio (Bosch & Manacorda, 2010). Para 2011, México tenía el salario mínimo más bajo de América Latina, incluso por debajo de la línea de pobreza per cápita, algo que no ocurría en ningún otro país de la región (Moreno-Brid et al., 2014).

Otro estudio documentó que el salario mínimo real en 2014 era apenas un tercio de lo que valía a principios de los años ochenta. En la industria manufacturera, mientras la productividad crecía, los salarios mínimos se desplomaban (Krozer et al., 2015). Esta política no fue casual: tanto el PAN como el PRI usaron el salario mínimo como instrumento antiinflacionario y para mantener “competitivos” los costos laborales (Moreno-Brid et al., 2014).

Con Morena la historia cambió radicalmente. A partir de 2019, el gobierno de López Obrador implementó aumentos históricos al salario mínimo. En la zona fronteriza norte se duplicó de golpe (de 88 a 176 pesos diarios), y para el resto del país también hubo aumentos significativos. Una investigación de Campos-Vázquez y Esquivel (2020) analizó el efecto de esta política y encontró algo crucial: el aumento al salario mínimo no provocó un repunte de la inflación. De hecho, la inflación anual en la frontera disminuyó en 1.8 puntos porcentuales, porque la reducción del IVA en esa región compensó cualquier posible efecto alcista (Campos-Vázquez & Esquivel, 2020).

Un estudio más reciente sobre la evolución del salario mínimo en México (que abarca de 1940 a 2021) confirma que la reducción de zonas salariales y la federalización del salario mínimo se asociaron con salarios promedio más altos y mayor flexibilidad del mercado laboral, especialmente a partir de 2019 (Salgado-Jurado et al., 2025).

Inflación: ¿se disparó con los aumentos salariales?

Una de las críticas más frecuentes al aumento del salario mínimo era que generaría inflación. La evidencia no respalda ese temor. El estudio ya mencionado de Campos-Vázquez y Esquivel (2020) usó una metodología rigurosa (el “método de control sintético”) y encontró que el efecto del alza salarial sobre los precios fue mínimo o nulo (Campos-Vázquez & Esquivel, 2020).

Dicho esto, en 2021-2022 México experimentó un repunte inflacionario (como casi todo el mundo), impulsado por factores internacionales —la guerra en Ucrania, las disrupciones en cadenas de suministro— y no por la política salarial interna. La inflación acumulada durante el gobierno de Morena es comparable a la de otros países de América Latina durante el mismo periodo.

Crecimiento económico: el talón de Aquiles

Aquí la historia es menos favorable para cualquier gobierno. México tiene un problema estructural de bajo crecimiento que viene de décadas atrás.

Un estudio de Caballero y Gallardo (2013) demostró que entre 1985 y 2010 el crecimiento de México estuvo estancado, y que esto se debió principalmente a una “demanda efectiva insuficiente”: políticas fiscales restrictivas, caída de la participación salarial en el PIB, y una política monetaria enfocada obsesivamente en la inflación a costa del crecimiento (Caballero & Gallardo, 2013).

Nguyen (2016) documentó que, desde la entrada del TLCAN en 1994 hasta 2015, el crecimiento del PIB per cápita de México fue de apenas 18.6% en dos décadas, la mitad del promedio latinoamericano. El país pasó del puesto 18 de 20 países latinoamericanos en crecimiento de PIB per cápita (Nguyen, 2016).

Bajo Morena, el crecimiento tampoco ha despegado. La pandemia de 2020 golpeó muy fuerte a México (caída del PIB de 8.2%), y la recuperación posterior ha sido modesta. Un análisis crítico de la “Cuarta Transformación” señaló que, pese al discurso transformador, las políticas económicas del nuevo gobierno mantuvieron elementos neoliberales de fondo, con recortes al gasto público y sin una reforma fiscal progresista (Villanueva Ulfgard & Villanueva, 2020).

Pobreza y desigualdad: ¿mejor o peor?

El panorama es mixto, pero la desigualdad sí se redujo.

Iniguez-Montiel y Kurosaki (2018) realizaron un análisis detallado de la pobreza en México entre 1992 y 2014. Su conclusión principal: la reducción de la desigualdad (no el crecimiento económico) fue el factor que más contribuyó a disminuir la pobreza en esas décadas. El crecimiento fue tan bajo que por sí solo habría aumentado la pobreza; la mejora vino de la redistribución (Iniguez-Montiel & Kurosaki, 2018).

Otro estudio encontró que entre 1994 y 2012, la caída del salario mínimo real fue tan severa que las transferencias sociales (como Oportunidades/Prospera) apenas alcanzaron para “subsidiar” esa pérdida, manteniendo a las familias pobres en el umbral de pobreza pero sin sacarlas de ahí (Velázquez Leyer, 2018). Básicamente, el gobierno compensaba con una mano lo que quitaba con la otra al mantener el salario mínimo artificialmente bajo.

Camberos y Bracamontes (2015) mostraron cómo las crisis recurrentes (1982, 1995, 2009) destruyeron empleos formales y empujaron a la informalidad, mientras el salario mínimo perdía más del 60% de su poder adquisitivo entre 1980 y 2000 (Camberos Castro & Bracamontes Nevárez, 2015).

¿Qué pasó con Morena? Los aumentos al salario mínimo sin duda mejoraron el ingreso de los trabajadores de menores recursos. Un estudio de Bosch y Manacorda (2010) ya había advertido que el deterioro del salario mínimo en los años noventa explicaba la mayor parte del aumento de la desigualdad salarial (Bosch & Manacorda, 2010). Por lo tanto, revertir esa tendencia —como se hizo a partir de 2019— debería contribuir a reducir la desigualdad.

Tabla comparativa por periodos de gobierno

Indicador PAN (2000-2012) PRI (2012-2018) MORENA (2018-2024, estimado)
Salario mínimo realCayó ~30% adicionalSe estancóAumentó ~100% nominal
Inflación promedio~4.5% (controlada)~3.8% (muy baja)~5-7% (con pico en 2022)
Crecimiento PIB anual~1.8% promedio~2.5% promedio~0.8% (afectado por pandemia)
PobrezaAumentó con crisis de 2009Sin cambios significativosDescendió ligeramente
Desigualdad (Gini)Muy alta (~0.50)Estable (~0.49)Leve mejora

Nota: las cifras son aproximaciones basadas en la literatura revisada. Los datos de Morena hasta 2022.

Conclusión: ¿estamos mejor, peor o igual?

No hay una respuesta simple, pero pueden señalarse algunos puntos clave. En el aspecto salarial, el mexicano de menores ingresos está claramente mejor con Morena que con los gobiernos anteriores. La recuperación del salario mínimo —que había perdido más del 70% de su poder adquisitivo desde 1980— es un cambio de rumbo sustancial respaldado por la evidencia (Campos-Vázquez & Esquivel, 2020; Moreno-Brid et al., 2014; Salgado-Jurado et al., 2025).

En crecimiento económico, México sigue estancado, y eso no es responsabilidad exclusiva de un solo gobierno. El bajo crecimiento es un problema estructural que viene desde la crisis de 1982 y que ningún partido ha logrado resolver (Caballero & Gallardo, 2013; Iniguez-Montiel & Kurosaki, 2018; Nguyen, 2016). Durante el PAN, el PRI y Morena, la economy mexicana ha crecido por debajo de su potencial.

En desigualdad, hay señales de mejora. La reducción de la desigualdad observada entre 2000 y 2014 se debió principalmente a programas sociales y cambios demográficos (Iniguez-Montiel & Kurosaki, 2018). Los aumentos al salario mínimo bajo Morena probablemente están contribuyendo a continuar esa tendencia.

Pero hay un “pero” importante. Algunos análisis críticos señalan que la política económica de Morena, aunque diferente en el discurso, mantiene continuidades preocupantes: no se ha hecho una reforma fiscal progresista, se recortó el gasto en instituciones públicas, y muchos de los proyectos emblemáticos han sido cuestionados por su viabilidad económica (Villanueva Ulfgard & Villanueva, 2020). La dependencia de la economía mexicana de Estados Unidos y de factores externos sigue siendo un lastre (Nguyen, 2016).

En palabras sencillas: si eres trabajador de salario mínimo, probablemente hoy vives mejor que hace diez años. Pero si esperabas que un cambio de partido resolviera de golpe todos los problemas estructurales de la economía mexicana —el bajo crecimiento, la informalidad, la precariedad laboral— la evidencia muestra que esa transformación aún está pendiente.

Referencias

  • Bosch, M., & Manacorda, M. (2010). Minimum wages and earnings inequality in urban Mexico. American Economic Journal: Applied Economics, 2(4), 128-149. https://doi.org/10.1257/app.2.4.128
  • Caballero, E. C., & Gallardo, J. L. (2013). Demanda efectiva y distribución del ingreso en la evolución reciente de la economía mexicana. Investigación Económica, 72(285), 141-163. https://doi.org/10.1016/s0185-1667(13)72599-2
  • Camberos Castro, M., & Bracamontes Nevárez, J. (2015). Las crisis económicas y sus efectos en el mercado de trabajo, en la desigualdad y en la pobreza de México. Contaduría y Administración, 60, 219-249. https://doi.org/10.1016/j.cya.2015.05.003
  • Campos-Vazquez, R. M., & Esquivel, G. (2020). The effect of doubling the minimum wage and decreasing taxes on inflation in Mexico. Economics Letters, 189, 109051. https://doi.org/10.1016/j.econlet.2020.109051
  • Iniguez-Montiel, A. J., & Kurosaki, T. (2018). Growth, inequality and poverty dynamics in Mexico. Latin American Economic Review, 27(1). https://doi.org/10.1186/s40503-018-0058-9
  • Krozer, A., Moreno Brid, J. C., & Rubio Badan, J. C. (2015). Inequality and minimum wage policy: Not even talking, much less walking in Mexico. Investigación Económica, 74(293), 3-26. https://doi.org/10.1016/j.inveco.2015.10.001
  • Moreno-Brid, J. C., Garry, S., & Monroy-Gómez-Franco, L. A. (2014). El salario mínimo en México. Economía UNAM, 11(33), 78-93. https://doi.org/10.1016/s1665-952x(14)72182-6
  • Nguyen, C. V. (2016). Subpar performance of the Mexican economy in the NAFTA era: Plausible explanations. The International Trade Journal, 30(5), 449-463. https://doi.org/10.1080/08853908.2016.1205534
  • Salgado-Jurado, J., Caamal-Olvera, C. G., & Germán-Soto, V. (2025). The historical evolution of the minimum wage policy in Mexico: From local to federal determination. Policy Studies, 1-22. https://doi.org/10.1080/01442872.2025.2491494
  • Velázquez Leyer, R. (2018). Aiming to keep poor Mexican families at the breadline (but no higher): The effects of minimum wage, tax, and social policy changes between 1994 and 2012. Social Policy & Administration, 53(5), 743-760. https://doi.org/10.1111/spol.12408
  • Villanueva Ulfgard, R., & Villanueva, C. (2020). The power to transform? Mexico’s ‘Fourth Transformation’ under President Andrés Manuel López Obrador. Globalizations, 17(6), 1027-1042. https://doi.org/10.1080/14747731.2020.1718846
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